Careos / Relevos: 25 años del MAC


Lilliana Ramos-Collado, 2010



Artista prolífico que sobresale por sus pinturas y sus construcciones, Cecilio Colón Guzmán, en su Homo sapiens (1995), elabora el proceso errático e improbable en que las materias naturales convinieron para formar el cuerpo humano. El proceso de construcción se representa uniendo elementos vagamente figurativos que parecen referirse a los genitales del hombre y la mujer como mezclando elementos de diversa escala: el tamaño natural, y el microscópico. La riqueza de texturas visuales que trabaja el artista en la superficie pictórica nos da un indicio de la complejidad involucrada en la factura de nuestro cuerpo.


La iconografía genital es importante para formular el sentido. Flechas, gusanos, anillos, bocas o vaginae dentae, organizan lentamente el sentido de la composición para develarnos poco a poco el hecho de que nos encontramos en el momento previo a la dación de forma. El artista nos da suficiente información visual para que participemos de su adivinanza sobre el cuerpo humano. Nos consta el proceso de factura del homo. Del sapiens, nos advierte el artista con cierta ironía, no tenemos constancia alguna.


Habiendo estudiado bajo la tutela de notables artistas abstractos como Carmelo Fontánez, Lope Max Díaz y Luis Hernández Cruz, Colón Guzmán asedia la superficie pictórica como lugar de exploración de formas en contrapunteo con un intenso colorismo.  Si bien atiende con interés la producción ilusionista de texturas pintadas, éstas se suman a la indagación de la forma, disolviendo así casi todo asomo de figuración icónica en el imponderable de lo amorfo.

Homo sapiens