Sueño real

Luz de la Montaña

 

domingo, 17 de diciembre de 2000

 

 

Elsie Marrero

De El Nuevo Día

 "…Caminante no hay camino,

se hace camino al andar…"

Antonio Machado

 

 

EL QUEHACER cultural puertorriqueño es tarea de Quijotes que cristalizan sus sueños en obras concretamente quijotescas. Como un estudiante de una escuela superior barranquiteña que plasmaba a un Quijote y a un Sancho en una de las paredes del lugar. Allí estaba creciendo aquel artista que también cantaba, tocaba la guitarra y siempre decía presente cuando se le pedía que compartiera su arte. Allí estaba y está el artista barranquiteño Cecilio Colón Guzmán.

 

Natural del barrio Palo Hincado de Barranquitas, Cecilio Colón, quien al presente reside en Gurabo, es uno de esos Quijotes con un escudo real de voluntad férrea por preservar la identidad cultural puertorriqueña, especialmente en el lar que le vio nacer. Su naturaleza ampliamente intuitiva le guió en el camino de encontrar un maestro que le enseñara a develar más concienzudamente al pintor que mora en él. Fue en el Recinto Universitario de Mayagüez, donde comenzó a estudiar Ecología, que en una de sus caminatas por el campus el mensajero viento le trajo el olor a óleo que le hizo descubrir que en aquel centro universitario tecnológico también había un espacio para motivar el sublime desarrollo del ser.

 

Allí se encontraron discípulo y maestro, allí se produjo la magia del encuentro entre Carmelo Fontánez y Cecilio Colón Guzmán. El primero le regaló al alumno el fruto de sus estudios y experiencias, el segundo le obsequió al maestro la maravilla del brillante que ansiaba pulirse. Por recomendaciones del maestro Fontánez, el estudiante de Ecología se trasladó al Recinto Universitario de Río Piedras, donde se dedicó formalmente al ejercicio de su arte, en términos de estudios especializados y práctica constante. Mas sin dejar a un lado sus inquietudes ecologistas; estas las integró a su creación, que busca siempre estar en contacto con su propia humanidad y asumir la responsabilidad de motivar la conservación del Planeta. En la UPR también estudió bajo la tutela de Lope Max Díaz, Susana Herrero, Luis Hernández Cruz y María Géigel. Acabado de graduar de la UPR y recién casado, el pintor con los pies en la tierra comenzó a trabajar en sistemas de información, donde esgrimió la máquina para poder cumplir con sus responsabilidades como padre y esposo.

 

Así ha podido satisfacer las necesidades materiales y espirituales de su esposa Amarilys y sus hijos Ismar y Duamed, fuerzas motrices del antes que nada hombre de familia que es Cecilio Colón. Con ellos también comparte sus realizaciones tanto en su ejercicio como pintor y músico, y sus hijos también tienen inquietudes ecológicas y habilidades musicales. Estos forman parte del grupo de música Así Somos, que nació en noviembre de 1999 a petición de una serenata que le hicieron a los hijos de Cecilio Colón, quien se ofreció acompañarlos y terminaron cantando música de la nueva trova y creando el grupo musical al cual se integraron Orlando Colón (hermano de Cecilio); Samuel Cartagena y su hijo Saviel. De modo que la agrupación une diferentes generaciones.

 

"Quizás no he tenido todo el tiempo para dedicarlo a pintar, como sugieren muchos, pero sí he podido disfrutar de crecer con mis hijos. Mi esposa y yo hemos podido estar con ellos en cada una de sus etapas. Ya habrá tiempo para poder dedicar más tiempo a la pintura y poder vivir del arte", manifiesta quien pinta por amor al arte. "Nunca sé lo que voy a pintar", expresa el barranquiteño quien tiene que soltar el pincel para irse a trabajar en otros menesteres, el que no desiste, el que también sale a pintar el día con su vida. Quien también ha presentado sus pinturas en las principales salas de exhibición del País, así como en varios lugares del extranjero.

 

Es precisamente esa determinación de este hijo de Barranquitas la que regalará uno de sus frutos a su amado pueblo con la presentación de Así Somos… Luces, Color y Canto, un proyecto que hacía tiempo Cecilio Colón quería realizar. Este consiste en la exhibición de varias de sus obras en una fusión de canciones interpretadas por Así Somos. El proyecto también está motivado por el deseo de este artista barranquiteño de hacer vibrar la sensibilidad de la Montaña, de hacer latir el corazón barranquiteño, para hacerle entrar en contacto con esa esencia cultural que le caracteriza.

 

A la presentación de Así Somos… Luces, Color y Canto, el próximo sábado 23 de diciembre, a las 7:15 de la noche, en el centro parroquial católico Padre Ramiro Martínez (Carr. 156, Km. 17.4, salida hacia Comerío, sector barranquiteño el Portón), le antecederá la Misa de los Niños, quienes a su vez darán la homilía, se informó.

 

El arte del encuentro

 

Según el barranquiteño padre Pedro Ortiz, de la parroquia Nuestra Señora de la Providencia de Caguas, quien también ha estado involucrado en la realización del proyecto Así Somos… Luces, Color y Canto: "El proyecto de Cecilio quiere adelantar el proceso cultural de la Montaña. Se pretende empezar por Barranquitas, que de alguna manera es la síntesis del trabajo cultural que queremos hacer para nuestros pueblos. Es invitar a una reflexión para asumir tareas concretas en bien de nuestra identidad nacional. Promover el encuentro de artistas barranquiteños de tal manera que a través de ese conversatorio profundicemos nuestro pensamiento crítico para propiciar la transformación social de nuestras comunidades.

 

A pesar de la agresión cultural, estamos en la búsqueda continua de esa identidad. Esta puede darse a través del arte, que provee de estructuras de participación real por encima de ideologías y credo. Queremos que Barranquitas sea punto de enlace y abrazo solidario de la Montaña, donde hay tanta producción artística. El arte provee de esa sensibilidad social particular que tienen los artistas de por sí, y que es una forma de enlace en el desarrollo integral del ser humano. "Queremos propiciar el arte del encuentro".